Carta a Francesco Guicciardini, mayo de 1521. Nicolás Maquiavelo.
Napoleón Bonaparte.
Hola a todos. Por motivos laborales y personales he tardado demasiado (meses!!) en tener la oportunidad de redactar esta tercera y última entrada del Cine Opera y pido una enorme disculpa a las personas que deje esperando por esta continuación.
[n.n]U
Previo a continuar, coloco aquí los enlaces hacia las dos primeras entradas de esta crónica para todos los lectores que visitan este Tumblr por primera vez y para quienes gusten leer de nuevo su contenido.
Después de recorrer por completo los dos niveles de butacas me aventure a explorar las instalaciones que durante la época en la que el recinto operaba en correcto funcionamiento resultaban inaccesibles al público.

La escalera de emergencia lateral (misma que aprecie al momento de entrar por una de las puertas de salida) me condujo primero a la parte de posterior de la luneta desde donde se puede apreciar la estructura metálica que la sostiene y que ahora se encuentra cubierta de óxido y en pésimas condiciones amenazando con desplomarse en cualquier momento.

Decidí continuar subiendo por la vieja escalera hacia el siguiente nivel en donde se encuentra la salida a los andadores del techo y la entrada a la sala de proyecciones. El nivel de humedad y daños en esta parte del edificio alcanza un nivel demasiado critico.

Por motivos de seguridad el velador del recinto me advirtió que no cruzara más allá de la puerta hacia los andadores del techo ya que debido a las fuertes lluvias que hubo en aquella temporada resultaba muy peligroso .

Me dirigí a la sala de proyecciones. Al entrar en ella el ambiente fue invadido por una ráfaga de nostalgia y tristeza. Me encontré con restos de cintas de película amontonados cual basura en las esquinas y conexiones eléctricas de sistemas ahora ya inservibles por el polvo y el largo tiempo que no han sido utilizados.

Las dos enormes maquinas cinematográficas ahora ya dudosamente funcionales esperan con gran fidelidad y fortaleza el momento en el que este mágico recinto recupere su gloria y puedan volver a ser utilizadas para encantar y deleitar a miles con la magia del cine como hace solo algunas décadas.

Esta es la vista del recinto desde la sala de proyecciones.

Restos de materiales y película inservibles.

Regrese por la escalera de emergencia hacia la planta baja del recinto, no sin antes haber entrado a las dos salas que se pueden apreciar en las siguientes imágenes para solo encontrarme con escombros, basura, ropa vieja y un colchón desvencijado.

El velador me comento que durante mucho tiempo los indigentes de las cercanías habían utilizado el recinto como refugio y como su espacio predilecto para consumir estupefacientes y que era muy probable que más de uno hubiera fallecido dentro del edificio.

Por ultimo intente acceder a la zona tras la pantalla de proyección pero encontré el acceso bloqueado por pilas de butacas y zonas inundadas con agua estancada.

Es así como concluí mi visita al Cine Opera no sin antes recorrer de nuevo varias de las diferentes zonas del recinto para finalmente salir por las escaleras del lobby, no puedo describir con palabras la tristeza que me ocasiono el abandonar el edificio.

Es asi como concluye mi crónica del día Seis de Septiembre del año 2010. Uno de los días más importantes y simbólicos para la historia de mí vida.
Las poco más de tres horas que pase dentro del interior del Majestuoso Cine Opera lograron hacerme encontrar algo más que inspiración y sueños . Me es difícil expresar el enorme torbellino de emociones que provoca subir cada uno de sus escalones, recorrer cada pasillo, entrar a cada una de sus áreas y estar sentado en una de sus butacas centrales imaginando retroceder en el tiempo unas tres o cuatro décadas para sentirse dentro de alguna de las funciones que el programa del recinto ofrecía día con día.
Aun conservo el deseo de repetir esta experiencia en compañía de muchas de mis personas más queridas y cercanas. Pero ahora resulta más difícil el acceso al edificio. Una vigilancia férrea y una dudosa remodelación con trámites burocráticos hacen prácticamente imposible este deseo. Pero espero que a través de mis palabras y sobretodo de mis fotografías ustedes, mis estimados lectores puedan sentir que también estuvieron presentes en ese inolvidable día, recorriendo paso a paso junto a mi cada uno de los rincones del majestuoso Cine Opera.

El cine Opera visto desde los ventanales del Ultimo Piso de Forum Buenavista.
